domingo, 5 de octubre de 2014

BRUIXETA





EL MOMENTO MÁGICO



Es necesario correr riesgos. Sólo entendemos del todo el milagro de la vida cuando dejamos que suceda lo inesperado.

Todos los días dios nos da, junto con el Sol, un momento en el que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices.

Todos los días tratamos de fingir que no percibimos ese momento, que ese momento no existe, que hoy es igual que ayer y será igual que mañana. Pero quien presta atención a su día, descubre el instante mágico. Ese momento existe: un momento en el que toda la fuerza de las estrellas pasa a través de nosotros y nos permite hacer milagros.

La felicidad es a veces una bendición, pero por lo general es una conquista. El instante mágico del día nos ayuda a cambiar, nos hace ir en busca de nuestros sueños. Vamos a sufrir, vamos a tener momentos difíciles, vamos a afrontar muchas desilusiones… pero todo es pasajero, y no deja marcas. Y en el futuro podemos mirar hacia atrás con orgullo y fe.

Pobre del que tiene miedo de correr riesgos. Porque ése quizá no se decepciones nunca, ni tenga desilusiones, ni sufra como los que persiguen un sueño. Pero al mirar hacia atrás –porque siempre miramos hacia atrás- oirá que el corazón le dice:
- “¿Qué hiciste con los milagros que Dios sembró en tus días? ¿Qué hiciste con los talentos que tu Maestro te confió? Los enterraste en el fondo de una cueva, porque tenías miedo de perderlos. Entonces, esta es tu herencia: la certeza de que has desperdiciado tu vida”.

Pobre de quien escucha estas palabras. Porque entonces creerá en milagros, pero los instantes mágicos de su vida ya habrán pasado.





LA MEDITACIÓN

La meditación y la visualización te ayudarán a dejar de pensar tanto y a viajar al pasado. Se producirá una curación. Empezarás a utilizar la mente que no usas. Verás. Comprenderás. Y serás más sabio. Entonces habrá paz.

Nuestros corazones conocen el camino de la felicidad y de la paz interior. Prácticas espirituales como la meditación y la oración nos recuerdan lo que ya sabemos. Cuando nos olvidamos del mensaje de nuestro corazón y caemos en la rutina y en los baches de la vida, nos sentimos insatisfechos y desdichados. Nos deprimimos y nos ponemos nerviosos. Nuestra perspectiva está borrosa, hemos olvidado nuestro plan de vida, nos hemos perdido.

El remedio es sencillo. Dedica tiempo a recordar tu divinidad, tu naturaleza espiritual. Recuerda por qué estás aquí. La meditación es una forma de despertar la memoria.

La meditación es el arte o la técnica de poner la mente en blanco para acallar la cháchara perpetua que normalmente llena nuestra conciencia.
En la tranquilidad de la mente silenciosa, la persona que medita empieza a ser observadora, a alcanzar un nivel de alejamiento y, con el tiempo, a darse cuenta de que existe un nivel de conciencia superior.



Querida Bruixeta,  ambos conceptos no son una recomendación, pues los tienes más que superados hace tiempo; pero son las cualidades en que siempre te he considerado como una excelente dadora.
BESOS Y ABRAZOS MIL EN ESTE DÍA TAN SIGNIFICATIVO, PARA TÍ.

sábado, 4 de octubre de 2014

SEPÚLVEDA



Fueron cinco meses durante los cuales formó y pulió sus preferencias de lector, al mismo tiempo que se llenaba de dudas y respuestas.

Al revisar los textos de geometría se preguntaba si verdaderamente valía la pena saber leer. Los textos de historia le parecieron un corolario de mentiras. ¿Cómo era posible que esos señores pálidos, con guantes hasta los codos y apretados calzones de funámbulo, fueran capaces de ganar batallas? Bastaba verlos con los bucles bien cuidados, mecidos por el viento, para darse cuenta de que aquellos tipos no eran capaces de matar una mosca. De tal manera que los episodios de historia fueron desechados de sus gustos de lector.

Edmundo D’Amicis y Corazón lo mantuvieron casi la mitad de su estadía en El Dorado. Por ahí marcha el asunto. Ese era un libro que se pegaba a las manos y los ojos le hacían quites al cansancio para seguir leyendo, pero tanto va el cántaro al agua que una tarde se dijo que tanto sufrimiento no podía ser posible y tanta mala pata no entraba en un solo cuerpo. Había de ser muy cabrón para deleitarse haciendo sufrir de esa manera a un pobre chico como El Pequeño Lombardo, y, por fin, luego de revisar toda la biblioteca, encontró aquello que realmente deseaba.
El Rosario, de Florence Barclay, contenía amor, amor por todas partes. Los personajes sufrían y mezclaban la dicha con los padecimientos de una manera bella, que la lupa se le empañaba de lágrimas.



LUIS SEPÚLVEDA, nace el 4 de octubre de 1949, en Chile






jueves, 2 de octubre de 2014

DÍA INTERNACIONAL DE LA NO VIOLENCIA





Distinta es la actitud frente a la vida y a las cosas cuando la revelación interna hiere como el rayo.

Siguiendo los pasos lentamente, meditando lo dicho y lo por decir aún, puedes convertir el sin-sentido en sentido. No es indiferente lo que hagas con tu vida. Tu vida, sometida a leyes, está expuesta ante posibilidades a escoger. Yo no te hablo de libertad. Te hablo de liberación, de movimiento, de proceso. No te hablo de libertad como algo quieto, sino de liberarse paso a paso como se va liberando del necesario camino recorrido el que se acerca a su ciudad. Entonces, “lo que se debe hacer” no depende de una moral lejana, incomprensible y convencional, sino de leyes: leyes de vida, de luz, de evolución.

He aquí los llamados “Principios” que pueden ayudar en la búsqueda de la unidad interior.


1.  Ir contra la evolución de las cosas es ir contra uno mismo.

2.  Cuando fuerzas algo hacia un fin produces lo contrario.

3.  No te opongas a una gran fuerza. Retrocede hasta que aquella se debilite, entonces avanza con resolución.

4.  Las cosas están bien cuando marchan en conjunto no aisladamente.

5.  Si para ti están bien el día y la noche, el verano y el invierno, has superado las contradicciones.

6.  Si persigues el placer te encadenas al sufrimiento. Pero, en tanto no perjudiques tu salud, goza sin inhibición cuando la oportunidad se presente.

7.  Si persigues un fin, te encadenas. Si todo lo que haces lo realizas como si fuera un fin en sí mismo, te liberas.

8.  Harás desaparecer tus conflictos cuando los entiendas en su última raíz no cuando quieras resolverlos.

9.  Cuando perjudicas a los demás quedas encadenado. Pero si no perjudicas a otros puedes hacer cuanto quieras con libertad.

10. Cuando tratas a los demás como quieres que te traten te liberas.

11. No importa en qué bando te hayan puesto los acontecimientos, lo que importa es que comprendas que tú no has elegido ningún bando.

12. Los actos contradictorios o unitivos se acumulan en ti. Si repites tus actos de unidad interna ya nada podrá detenerte.



Serás como una fuerza de la Naturaleza cuando a su paso no encuentra resistencia. Aprende a distinguir aquello que es dificultad, problema, inconveniente, de esto que es contradicción. Si aquéllos te mueven o te incitan, ésta te inmoviliza en círculo cerrado.

Cuando encuentres una gran fuerza, alegría y bondad en tu corazón, o cuando te sientas libre y sin contradicciones, inmediatamente agradece en tu interior. Cuando te suceda lo contrario pide con fe y aquel agradecimiento que acumulaste volverá convertido y ampliado en beneficio.


Hoy 2 de octubre: 
Día Internacional de la no violencia