domingo, 14 de septiembre de 2014

BENEDETTI, CUENTA CONMIGO



INFORME SOBRE EL FUTURO

Cada uno es artífice de una porción de su propio futuro. Ah, pero sólo de una porción, que por otra parte no es la mayor, sino la mínima. El futuro mayor y también el menos controlable, es el colectivo, digamos el mundo venidero que se forma al margen de uno.
Hoy en día, el futuro del mundo viene con nuevas guerras, es decir más destrucción. ¿Qué peso, qué influencia pacífica, podemos ejercer, prójimo más prójimo, sobre los poderes que destruyen, sin piedad y sin freno?
La única esperanza reside en que, por debajo de cada poder, se vaya generando un sector crítico que crezca y se consolide hasta destruir al destructor. Pero ¿será posible? ¿Cómo acabar con las cataclísmicas fábricas de armamentos y los millonarios que las sustentan?
Tal como lo vemos hoy, el futuro es un piélago de deterioros, un borrador de catástrofes. Desde arriba llueven bombas que son presagios. El futuro siembra pánico y mientras tanto nos espera. Hay para todos una culminación lógica llamada muerte. Eso lo tenemos claro. Pero antes de que nos alcance ese final obligatorio, están las múltiples formas de morir. Morir de un síncope o de una hipertensión es después de todo un final benigno, casi un regalo, pero entregar la sangre en una puñalada o caer como bolos de un bombardeo, es un final maldito.
El pasado nos despidió con los brazos abiertos, pero el futuro nos recibe con garras sin perdón. Nacemos de un muy tangible vientre materno y acabamos en una hondonada misteriosa






MARIO ORLANDO HAMLET HARDY BRENNO BENEDETTI FARUGIA (MARIO BENEDETTI), nació el 14 de setiembre de 1920, en Uruguay




Hagamos un trato

Cuando sientas tu herida sangrar
cuando sientas tu voz sollozar
cuenta conmigo.

Compañera,
usted sabe
puede contar
conmigo
No hasta dos
o hasta diez,
sino contar
conmigo.

Si alguna vez
advierte
que la miro a los ojos
y una veta de amor
reconoce en los míos
no alerte sus fusiles
ni piense "qué delirio",
a pesar de la veta
o tal vez porque existe
usted puede contar
conmigo.

Si otras veces
me encuentra
huraño sin motivo
no piense "qué flojera",
igual puede contar
conmigo.

Pero hagamos un trato,
yo quisiera contar
con usted,
es tan lindo
saber que usted existe,
uno se siente vivo
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos
aunque sea hasta cinco,
no ya para que acuda
presurosa en mi auxilio
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.





 

sábado, 13 de septiembre de 2014

DEFOE



Aprendí a considerar mi condición más por su aspecto positivo que por el negativo, pensando en las cosas de que disfrutaba y pasando por alto aquellas de las que carecía; esto me dio tales consuelos íntimos que no puedo describirlos, y de lo cual doy aquí noticias para advertir a aquellos descontentos que no son capaces de disfrutar con tranquilidad de lo que Dios les ha dado porque ansían y codician algo que Él no les ha concedido. Todo nuestro descontento por lo que nos falta me parecía originarse en nuestra falta de gratitud por lo que tenemos.

Los hombres se lamentarían en muy pocas ocasiones, fueran cuales fueran las circunstancias de su vida, si compararan su situación con otras peores, a fin de sentirse agradecidos, en vez de compararla siempre con otras que son mejores para poder así murmurar y quejarse.

Muchas veces en el transcurso de nuestras vidas el mal que más temor nos inspira y que tratamos de evitar por todos los medios, se convierte con frecuencia en la puerta de nuestra salvación y lo único que puede ayudarnos a salir de la desgracia en que nos hallamos.

DANIEL DEFOE, nació el 13 de septiembre de 1660, en Londres




jueves, 11 de septiembre de 2014

DIADA




—Aunque ya no esté de moda, yo sigo siendo anticlerical; pero aquello fue una locura colectiva —apostilló—. Claro que es fácil encontrar las causas que la explican, pero también es fácil encontrar las causas que explican el nazismo... Algunos historiadores nacionalistas insinúan que los que quemaban iglesias y mataban curas eran gente de fuera, inmigrantes y así. Mentira: eran de aquí, y tres años después más de uno recibió a los nacionales dando vivas. Claro que, si preguntas, nadie estaba allí cuando pegaban fuego a las iglesias. Pero eso es otro tema. Lo que me jode son esos nacionalistas que todavía andan por ahí intentando vender la pamema de que esto fue una guerra entre castellanos y catalanes, una película de buenos y malos.
—Creí que eras nacionalista.
Aguirre dejó de comer.
—Yo no soy nacionalista —dijo—. Soy independentista.
— ¿Y qué diferencia hay entre las dos cosas?
—El nacionalismo es una ideología —explicó, endureciendo un poco la voz, como si le molestara tener que aclarar lo obvio—. Nefasta a mi juicio. El independentismo es sólo una posibilidad. Como es una creencia, y sobre las creencias no se discute, sobre el nacionalismo no se puede discutir; sobre el independentismo sí. A usted le puede parecer razonable o no. A mí me lo parece.



Hoy 11 de septiembre: La Diada de Catalunya





martes, 9 de septiembre de 2014

ANNA KARENINA




Todas las familias felices se parecen unas a otras; pero cada familia infeliz tiene un motivo especial para sentirse desgraciada.
En casa de los Oblonsky andaba todo trastrocado. La esposa acababa de enterarse de que su marido mantenía relaciones con la institutriz francesa y se había apresurado a declararle que no podía seguir viviendo con él.
Semejante situación duraba ya tres días y era tan dolorosa para los esposos como para los demás miembros de la familia. Todos, incluso los criados, sentían la íntima impresión de que aquella vida en común no tenía ya sentido que, incluso en una posada, se encuentran más unidos los huéspedes de lo que ahora se sentían ellos entre sí.
La mujer no salía de sus habitaciones; el marido no comía en casa desde hacía tres días; los niños corrían libremente de un lado a otro sin que nadie les molestara. La institutriz inglesa había tenido una disputa con el ama de llaves y escribió a una amiga suya pidiéndole que le buscase otra colocación; el cocinero se había ido dos días antes, precisamente a la hora de comer; y el cochero y la ayudante de cocina manifestaron que no querían continuar prestando sus servicios allí y que sólo esperaban que les saldasen sus haberes para irse.
El tercer día después de la escena tenida con su mujer, el príncipe Esteban Arkadievich Oblonsky –Stiva, como le llamaban en sociedad–, al despertar a su hora de costumbre, es decir, a las ocho de la mañana, se halló, no en el dormitorio conyugal, sino en su despacho, tendido sobre el diván de cuero.


LEON TOLSTOI, nació el 9 de septiembre de 1828, en Rusia




domingo, 7 de septiembre de 2014

VIVAMOS PUES



Vivir no es aprender. Tampoco alcanzar la santidad o buscar la felicidad. Por encima de todo vivir, es VIVIR.

Dios nos ha creado. Nos ha puesto en un primer mundo terrenal. Nos ha proporcionado un cuerpo físico. Y nos ha invitado a experimentar esta inicial aventura en la carne. Después, al morir, seremos otra cosa. Pues bien, he ahí el secreto: vivir es conocer y experimentar esta vida humana. El resto son añadidos. En el  “otro lado”, probablemente, disfrutaremos también de un cuerpo físico (durante un tiempo), pero no será la misma aventura. No será el mismo lugar, ni las mismas circunstancias. ¡VIVE, pues, intensa y positivamente esta experiencia única!


J.J. BENÍTEZ, nació el 7 de septiembre de 1946, en Pamplona